Resumen
Este artículo presenta la manera cómo se ha abordado el problema del “mal” tanto en la poética del escritor colombiano Evelio José Rosero Diago como en el análisis y comentarios a la obra del mismo. El artículo sintetiza el material bibliográfico que da cuenta de la posición del autor y el análisis de su obra desde la problematización del “mal” como uno de los temas recurrentes en su obra.
Palabras clave
Mal, violencia, puesta en abismo, transgresión, pulsión, Evelio Rosero Diago.
Abstract
This article presents the manner in which the problem of "evil" has been adressed by the colombian writer Evelio Jose Rosero Diago both in his poetry and on the analysis and comments done to his pieces the article summarizes, almost entirely, the bibliographical material that illustrates the author's point of view and the analysis done on his body of work taking into account the problematization of “Evil” as a recurring theme.
Key words
Evil, violence, start-gap, transgression, pulsion, Evelio Rosero Diago.
Introducción
En las novelas de Evelio José Rosero Diago se manifiesta el “mal” a través de imágenes y potencias de la perversión humana; sus personajes se constituyen como individuos reelaborados por la acción de actos atroces, son residuos de una experiencia histórica violenta. Si, según Bataille y Kristeva, la literatura del “mal” se configura desde la transgresión, que destruye la unicidad social y trastoca los pilares del sujeto y de toda forma de poder, se hace necesario analizar los mecanismos textuales a través de los cuales Rosero Diago representa el “mal” para transgredir o trastocar aspectos específicos de la sociedad.
En este sentido, el siguiente artículo presenta la manera cómo los diferentes análisis y comentarios a la obra de Evelio Rosero Diago estructuran una crítica basada en ciertos nódulos temáticos comunes, entre estos el problema del “mal” -estrechamente relacionado en la bibliografía consultada con el problema de la violencia y las formas del poder- como una constante en su poética y en el análisis de sus obras. Así, para abordar las diferentes aproximaciones al problema del “mal”, en la obra de Rosero Diago, he querido en un primer momento explorar su poética –a partir de las diferentes entrevistas y del artículo “La creación literaria”, escrita por el autor- con el fin de extraer su posición frente a este problema; en un segundo momento, exponer los análisis que se han elaborado de sus obras acentuando su presentación en las diferentes aproximaciones relacionadas con la forma como las distintas posiciones críticas abordan el problema del “mal” en la obra de Rosero.
Una poética del vértigo: una “puesta en abismo”
Pensar una poética del vértigo en Rosero, es abordar su proceso de creación literaria, la exteriorización de las “vivisecciones” de su imaginación, como una reelaboración constante de la realidad en una reelaboración constante de la ficcionalidad, que conllevaría, para el autor, un acto liberador. Éste es el sentido de su poética: el vértigo que se configura en los límites borrosos entre lo real y la ficción en un acto de arrojamiento. El ubicarse al filo del abismo en el acto de la escritura permite que se inserte en la obra como producto de la realidad una fuerte carga pulsional, subjetivamente experimentada por el autor, y que se hace patente en la obra. Es el hundimiento propio de una “puesta en abismo”.
Cuando Rosero habla sobre el hundimiento que le produce el acto de escribir,
Pretendo dilucidar, ante mí, con la sinceridad que no es frecuente en los creadores literarios cuando abordamos nuestras ficciones, pretendo responder o intento responder cómo escribo y por qué, para qué he resbalado en este abismo de la escritura desde los doce años. No empleo los términos resbalado y abismo de manera fortuita. Siempre que escribo experimento la sensación de un hundimiento, en donde participo, como angustioso intermediario, de fuerzas internas que me avasallan. Esto de ningún modo es para mí enaltecedor […]. Si escribo lo hago con la urgencia de no permitir que se me hunda; me explico: todo el andamiaje de mi escritura está conducido a que esta sensación de hundimiento desaparezca; y es posible que ese mismo vértigo implique la velocidad con que yo considero que se desplazan mis argumentos; cuando alguien resbala por un abismo es natural que intente asirse cuanto antes de algo —o alguien— que lo detenga en la caída. Y ese "algo" o "alguien", para mí, sólo puede ser el punto final de la obra, nada más. De ahí que mi ensamblaje literario, mi trabajo, no me resulte tan placentero como les puede suceder a otros autores. (Rosero, 1993)
La obra deja entrever que este hundimiento se da como un acto depurador voluntario. El hundimiento le permite viajar por esas fuerzas internas que lo avasallan, que encuentran su génesis en una realidad externa-violenta y que se purifican en la obra. Esto se reafirma en una de sus entrevistas, al hablar de la obra Los ejércitos: “Rosero recuerda el hallazgo hace unos días de una fosa común en la que los paramilitares sepultaron cientos de cadáveres de sus víctimas. Todo eso nos mella el alma. A mí me tenía muy afectado y consideré que la única manera de lograr exorcizar este terrible dolor era escribiendo la novela”. Para Rosero Diago el problema de la violencia es inevitable después de ver tanta indiferencia en un país donde la memoria colectiva se ha perdido. Para el autor:
Son varias las causas de una novela. De esta, en especial, la diaria indiferencia que se apodera del país ante una realidad cruel –secuestros, desaparecimientos–. De esta realidad ningún escritor podría estar al margen, y, de unos años para acá, empezó a afectarme con más intensidad. Si bien Rosero en esta entrevista reduce la indiferencia al terreno de la realidad colombiana, en entrevistas posteriores hace un llamado a la comunidad académica, creadores y a los políticos conscientes, a que piense el problema de la violencia como un problema de la humanidad, pues “en esta hecatombe, el hambre, la miseria, la guerra, el narcotráfico, la injerencia extranjera, nadie está solo, nadie está a salvo. Antes que sentirnos ecuatorianos, peruanos o venezolanos, seamos latinoamericanos, ensanchemos la identidad”. A pesar de la indiferencia que se asume no sólo en Colombia sino por toda humanidad al problema de la violencia, Rosero desde su posición le apuesta a una lucha contra este flagelo. Pues el confrontar algo, alguien, incluso a sí mismo o lo instaurado, permite “luchar contra el olvido, edificar el pasado, otra vez, y vivificarlo mucho más que el presente”. Esto deja ver el carácter universal que pretende Rosero con sus obras pues el dolor que expresa por la realidad del pueblo colombiano es el dolor por toda una humanidad. El dolor y el hundimiento posibilita en el autor ese contrapunteo entre lo real y lo ficcional, ese ir y venir de los personajes que lo obsesionan, que le causan desesperación y que intenta “vivificarlos, dotarlos de carne y hueso” darles una existencia que sobrepase la de sí mismo. Recrear con los mismos esa “puesta en abismo” que ahonda en la pulsionalidad del autor y nos permite como lectores adentrarnos en una propuesta estética sincera: El despertar sexual, el impulso sexual, son parte vital de cualquier ser humano. La muerte, y si es la muerte a la fuerza, como la que padecemos los colombianos, es algo que remece nuestras fibras más íntimas. La sinceridad del trabajo literario está en acometer estos aspectos si realmente lo necesitamos como escritores, testigos de su tiempo, y no como mercaderes aprovechando las tendencias del día
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Una mirada escéptica de la realidad
Para comenzar este apartado, cabe aclarar que es sorprendente que un autor como Evelio Rosero tan premiado por su obra literaria sea tan poco estudiado o referenciado en los estudios literarios colombianos. No obstante, siendo muy pocos los análisis a su obra, los existentes demuestran la seriedad y complejidad del análisis literario, a la vez que rescatan el valor de la obra de Rosero y la posicionan como infranqueable al momento de abordar la historia de la literatura colombiana. Teniendo como punto de partida esta aclaración me dispondré a presentar de una manera resumida las diferentes aproximaciones al análisis de la obra de este autor, ampliando la presentación – siendo el objetivo del presente artículo- en la forma como los diferentes críticos abordan el problema del “mal” desde sus análisis. En este orden de ideas, el siguiente apartado estará estructurado siguiendo en lo posible el orden cronológico de publicación de los resultado del proceso investigativo. Yukie Kobayashi en 1997 presenta su tesis titulada La salida individual y neorromántica como toma de posición y apuesta dentro del campo literario en Señor que no conoce la luna y Muertes de fiesta de Evelio Rosero Diago. En esta tesis su autor plantea desde un estudio sociocrítico de las dos obras señaladas en el título, como la toma de posición de Evelio Rosero Diago busca la expresión de la autonomía del escritor frente al campo de la literatura. De este análisis de las obras y del habitus de Rosero Diago se desprende que el autor sobresale en el campo literario porque constantemente refuerza la importancia de mantener la autonomía como escritor. Igualmente esta investigación llega a la conclusión que:
La singularidad de la posición de Rosero Diago se encuentra en un distanciamiento consciente de las otras posiciones existentes para asumir una exploración constante ya no de la técnica narrativa, sino del poder creativo de la imaginación en la gestión de modelos del mundo (Kobayashi, 1997).
Estos modelos del mundo para Kobayashi son los que posibilitan configurar una crítica al proyecto moderno. Un proyecto que no permite, paradójicamente, la posibilidad de pensar en realidad la igualdad, la libertad y la fraternidad en una sociedad. Para Kobayashi, las dinámicas de poder que emergen de las obras de Rosero están atravesadas por la legitimación de estos poderes desde la violencia y el odio; imposibilitando la autonomía o el pensar un individuo pleno: libre. Por el contrario esta inconformidad, expresada en sus héroes, de Rosero con el mundo, los arroja ya sea a la individualización o a un fatalismo autodestructivo.
Un año después (1998) Ana María Moix publica un artículo titulado “Erotismo Naif”, el cual es un comentario crítico de la obra Juliana los mira, desde el planteamiento de lo erótico. De este artículo es importante rescatar la propuesta de lectura de la comentarista, pues se propone abordar la obra desde el componente erótico que nos deja ver dos visiones de la sexualidad; por un lado lo esperpéntico de las relaciones de los adultos que genera pánico y angustia en Juliana y, por otro lado, la lubricidad del despertar erótico de Juliana a partir del divertimento perverso que genera los juegos con su amiga Camila (Noix, 1998).
Luego, en el 2007, se publica en la Revista Colombiana de Humanidades el artículo “Señor que no conoce la Luna: la apuesta escéptica de Evelio Rosero Diago” de la autoría conjunta de Juana López y Alexander López. Esta investigación tiene “el propósito de dilucidar la toma de posición asumida por Evelio Rosero Diago en la novela Señor que no conoce la luna (1992)”, con este fin analizan “los distintos niveles de producción de sentido” recurriendo a las nociones de toma de posición y puesta en forma planteadas por Pierre Bourdieu (López & López, 2007).
Esta investigación dista de lo planteado por Kobayashi, aunque coincidan las dos en la metodología de análisis y en parte del corpus literario, en las nociones que utiliza para el estudio de la obra. Mientras que Kobayashi parte desde el análisis del habitus del autor para establecer su toma de posición dentro del campo literario; López & López centran su análisis en los niveles producción de la puesta en forma de la obra para determinar ciertos procesos que se dan en la modernidad.
Al tomar los niveles de producción de la obra les permitió identificar una toma de posición escéptica por parte de Rosero en Señor que no conoce la luna. Aunque a esta misma conclusión había llegado Kobayashi, y como veremos más adelante otras de las investigaciones, el trabajo de López & López aporta un análisis al estudio del sistema de personajes. Las relaciones o mejor las interacciones de los personajes dentro de la obra, evidencian que en todas estas dinámicas que se configuran dentro de la obra, están atravesadas por diferentes formas de legitimar un poder, que desde la acción coercitiva del mismo se impide “la construcción de un individuo autónomo, libre y feliz” en la modernidad. (López & López, 2007).
En el 2008 Juan Carlos Orrego publica el artículo Los ejércitos nueva versión de un pueblo muerto, este trabajo reseña críticamente la obra problematizando la violencia colombiana. Para Orrego Los ejércitos “es el nuevo resultado de una indagación por la senda de la fragilidad humana” (Orrego, 2008), es una obra que rescata de manera distinta la percepción que se tiene al problema de la violencia. En este artículo cabe resaltar, como para su autor, el horror y la violencia en los ejércitos “emerge por la intensa reunión de lo erótico y la muerte […].no es la narración sensacionalista sino la abrupta transición entre una inocente lubricidad y una crueldad siniestra”. Este aspecto del artículo es esencial, no sólo como parte de una lectura de Los ejércitos, sino de la obra en general de Rosero; pues la constante en sus obras es el contrapunteo de lo erótico y la muerte como mecanismo que permite perfilar una concepción del “mal” que emerge de la transgresión.
Luego, en el 2009 Trujillo presenta su tesis La escritura mordaz y fragmentada de una crisis de fe. Esta es una tesis que aborda el análisis de dos obras, por un lado Basura de Héctor Abad Faciolince y Señor que no conoce la Luna de Evelio Rosero Diago. Este análisis como algunos ya presentados toma la metodología sociocrítica para establecer la axiología predominante en estas novelas como mecanismo para poder establecer la toma de posición de autor.
Si bien, la investigación de Trujillo da cuenta de la dimensión ética de la obra Señor que no conoce la Luna para establecer la toma de posición del autor en el campo literario, su análisis presenta ciertas dificultades que no permiten ahondar en la propuesta estética de la obra. Por un lado, en su investigación sobresale la teorización por encima del análisis del material lingüístico de la obra. Igualmente, muchos de los conceptos utilizados por Trujillo están desarticulados del análisis de la obra de Rosero. Por otro lado, aunque se proponga en su objetivo general “establecer la axiología predominante en las novelas Basura de Héctor Abad Faciolince y Señor que no conoce la Luna de Evelio Rosero Diago a través de los conceptos centrales de la propuesta de Bourdieu”, Trujillo centra su estudio en el análisis de la obra de Faciolince opacando con sus constantes comparaciones el valor estético particular de la obra de Rosero. Por último, el artículo de Paula Andrea Marín titulado Evelio Rosero Diago: el escritor y la memoria herida plantea dos nódulos primarios para la comprensión de la obra de Rosero: por un lado la rebelión que sobrepasa los límites de la obra misma para generar estados de cuestionamiento del lector frente a sí mismo y frente a la realidad. Como lo plantea Marín al concretar la toma de posición de Rosero, “sus novelas evidencian las diversas formas de represión, de censura sobre el individuo y ponen de manifiesto diferentes maneras de destructividad del yo; hay en Rosero una acentuada puesta en forma de la pulsión de muerte como una rebelión contra la vida (tal como se experimenta en Colombia), pero es precisamente esa rebelión la que le permite al lector elaborar un distanciamiento crítico de la situación de la muerte y negatividad vivida en su realidad.” (Marín, 2011).
Por otro lado, la memoria pues la obra de Rosero se configura desde la lucha contra la indiferencia y el olvido en una sociedad que encuentra en estas estos mecanismos de evasión ante la realidad violenta.
Marín encuentra, a partir del análisis de la rebelión y la memoria, como la obra de Rosero genera una revuelta en el lector; pues esa realidad avasalladora que no permite resarcir las heridas de la memoria encuentra en la obra una manera de instaurar el perdón. Se resarce las heridas de una realidad histórica violenta en el momento en el que se hace visible todo aquello que durante este tiempo se ha intentado mantener oculto por las diferentes formas de poder opresivo. El perdón entonces “permite movilizar la negatividad, la pulsión de muerte que arrastra el recuerdo doloroso, la promesa rota, restablecer la dialéctica de la conciencia histórica y percibir la temporalidad de su devenir, en fin, salir de la inmovilización histórica y de la situación fatalista.” (Marín, 2011).
Conclusiones
En suma, la revisión del material bibliográfico encontrado entorno a Evelio Rosero Diago y su obra, permitió dilucidar que este escritor manifiesta un interés por cuestionar una realidad anclada en la violencia, su escritura permite que se inserte en la obra como producto del cuestionamiento a lo real una fuerte carga pulsional, subjetivamente experimentada por el autor. Es por esto importante ampliar el análisis a la obra del autor abordando el modo como se configura esta carga pulsional y ahondar en la relación entre el consciente y el inconsciente, entre lo real y lo ficcional, para establecer cómo el constante contrapunteo entre lo tánico y lo erótico que se plantea en la obra, es la expresión de un fenómeno que afecta a toda la humanidad y que configura una literatura de la transgresión desde unas particularidades históricas determinantes.
Por otro lado, los distintos análisis que se han elaborado en torno a la obra de Rosero desde las categorías planteadas en la sociocrítica lo enmarca como un escritor “ajeno al reconocimiento público y a las entrevistas con los medios de comunicación” (Marín, 2011). Rosero se ha caracterizado, por un distanciamiento voluntario de la escena literaria mediática. Para estas investigaciones, este distanciamiento parte de un escepticismo que reafirma una crítica radical por parte de Rosero al campo literario colombiano, a la vez que refuerza su posición autónoma en el mismo a partir de una determinada axiología generada por las condiciones socio políticas de Colombia.
De lo anterior se desprende, que el análisis a las obras de Rosero Diago se ha generado desde dos constantes, por un lado la sociocrítica ha sido la metodología que ha primado en las investigaciones; y por otro lado, el tema de la violencia se ha tratado territorializadamente, siempre ha respondido al problema de la violencia en Colombia. Si bien, el estudio sociocrítico ha permitido establecer la relación entre la obra de Rosero y el medio en la que esta se origina, un estudio fenomenológico y psicoanalítico nos ayudaría a establecer una comprensión de una conciencia de la muerte y la vida, de lo perverso, del mal y la transgresión, como hechos que dentro de la obra de Rosero evidencian un determinada concepción dentro de lo real, dentro de la historia de la humanidad. Más aun si se plantea que Rosero Diago presenta el decaimiento de toda una sociedad arrojada al mal y la perversión, desde una literatura de la transgresión que encuentra un salida, la posibilidad de reivindicación con el mundo a través del erotismo.
Referencias
Kobayashi, Yukie. La salida individual y neorromántica como toma de posición y apuesta dentro del campo literario en Señor que no conoce la luna y Muertes de fiesta de Evelio Rosero Diago. Bogotá: Instituto Caro y Cuervo, 1997.
López Lozano, Juana Alejandra y López Causado, Alexander. “Señor que no conoce la luna: la apuesta escéptica de Evelio Rosero Diago”. Revista colombiana de humanidades 70. 2007.
Marín Colorado, Paula. Evelio Rosero Diago: el escritor y la memoria herida. Bogotá. 2011.
Moix, Ana María. “Erotismo Naif”. Magazín Dominical 260. 1998.
Orrego Arismendi, Juan Carlos. “Los ejércitos nueva versión de un pueblo muerto”. Revista Universidad de Antioquia 294. 2008.
Rosero Diago, Evelio. Señor que no conoce la luna. Bogotá: Planeta, 1992.
_________________. “La creación literaria”. Boletín Cultural y Bibliográfico del Banco de la República 33 (1993).
_________________. Muertes de fiesta. Bogotá: Planeta, 1995.
_________________. Los almuerzos. Medellín: Universidad de Antioquia, 2001.
Trujillo Agudelo, Wilson. La escritura mordaz y fragmentada de una crisis de fe. Bogotá: Instituto Caro y Cuervo, 2009.
Rafael Moreno